Los dos lo habíamos dicho. Ambos habíamos expulsado esas palabras que yo no había tenido el valor de decir hasta hace cinco días. y ese es el tiempo que había pasado desde que yo había visto a Harry por última vez. Esos pocos segundos se habían guardado en mi cerebro, repasando cada pequeño detalle de como él silenciosamente formaba las palabras "Te amo" en sus rosados labios.
Es una palabra de uso común, comercializada que parecía tener poco valor en el día actual. Pero viniendo de Harry ganó un nuevo significado. Aparte de su familia, dudo que alguna vez hubiera pronunciado esas palabras a otro individuo. Tal vez él nunca había deseado ese tipo de relación con alguien, para amar a otro ser humano son demasiadas emociones, demasiado íntimo.
Las palabras de Harry me habían dado un nuevo tipo de fuerza que no sabía que era posible. Uno que me ha permitido suprimir el miedo intenso que se apoderaba en mi pecho mientras el sonido de las pisadas apresuradas se acercaron a mi espalda. Estaba caminando de regreso desde la casa de Zoe, la noche nublada en una oscuridad inquietante. Mis dedos arrancaron del fondo de mi bolso una lata que había. No quería ser víctima de intimidación por más tiempo.
"¡Alejate!" le grite dando tumbos para enfrentar a mi perseguidor.
Mi mano sujetaba firmemente la lata, el brazo extendido apuntando a la figura.
"Mierda"
Solo entonces me dí cuenta de sus características con unos pocos rasgos de pánico. Harry dio un paso atrás mientras esperaba que bajara el arma. Mi corazón latía contra mi pecho, aliviada de que no estaba obligada a enfrentarme a un extraño.
"¿Eso es un spray de gas pimienta?" Él habló con incredulidad. La lata pequeña fue tomada, Harry leyó la etiqueta mientras intentaba calmar mi respiración. "¿De donde diablos lo has sacado?"
Me lo entregó de nuevo, dejándolo caer con seguridad en el bolso.
"El padre de Lucy trabaja para la policía" Expliqué. "No deberías haberte acercado tan sigilosamente a mi"
"No voy a cometer ese mismo error otra vez" Bromeó.
Incluso a través de su tomo juguetón era obvio que mi gesto defensivo había sorprendido a Harry. Pero a medida que pasaron los segundos un silencio notable se cernía sobre nosotros. Los pocos textos que habíamos intercambiado parecían mas fáciles de comunicarnos que una llamada telefónica, por lo menos, entonces no nos veíamos presionados a hablar. Mientras estaba parada delante de él no sabia que decir. La última vez que habíamos hablado bien el uno con el otro nos habíamos confesado nuestro amor. ¿A donde ir desde allí?
Miré a Harry que se mordía su labio inferior entre sus dientes, una indicación de nervios. Me dio un poco de consuelo el saber que estábamos en el mismo barco.
"Vamos a..." hizo un gesto para continuar nuestro viaje a lo largo de la calle.
"Sí".
A medida que caminábamos observé disimuladamente su mano vacilante, no muy segura de intentar sostener la mía y cruzar la línea imaginaria entre nosotros. No lo había colocado allí, era el miedo de Harry.
"Se han dado cuenta Harry" Hable bruscamente.
"¿Que?" Su tono insinuando un malentendido "¿Quien se ha dado cuenta de que?"
"Las peleas, riñas en los bares" Negué con la cabeza ligeramente, sin dejar de caminar junto a él. "Están en aumento y la policía lo ha notado. Mira, Harry, yo solo quiero que seas mas cuidadoso. Ya te he dicho antes que no te voy a visitar en la cárcel y me quedo con eso"
"Está bien" Contestó simplemente.
"¿Solo así?"
Me esperaba un poco más de protesta, la confirmación tranquila de Harry haciéndome parar en el medio de la acera. Se volvió hacía mi, sin dejar de mirar un poco cauteloso. El calor de su mano se movió para acercarse a la mía, pero cayó casi instantáneamente de nuevo a su lado.
"No te voy a perder" Harry hizo una pausa "Si eso significa que tengo que ser más moderado, entonces estoy dispuesto a intentarlo"
Me quedé asombrada con su razonamiento, la naturaleza terca de Harry era una de sus características más audaces, le resultaba difícil cumplir con las instrucciones de otras personas. Nunca fue un "ir junto a la multitud".
"Gracias"
Una sonrisa tímida se mostró antes de que desapareciera rápidamente, transformándose en una de diversión. Su lado juguetón era un parte de Harry que rápidamente llegué a amar y tuve la sensación de que yo era una de los más privilegiados a la hora de ver lo que la mayoría no vio de el.
"Vamos, la exposición de Sean comienza en cuarenta minutos y tú todavía tienes que cambiarte. Sé cuanto tiempo se toman las mujeres para estar listas"
"Me molesta eso" Lo regañé en broma.
Su sonrisa me hizo sonreír.
"Sí, sí, vamos"
Incluso después de romper el hielo, nuestro contacto se mantuvo mínimo. Al entrar mi cabeza se volvió para mirar a Harry . No me había tomado el tiempo para absorber completamente su aparición hasta ahora, su torso adornado con una camisa blanca que era revelada por el abierto blazer. Llevaba unos pantalones negros, rematados con un par de zapatos que jamas le había visto usar.
"Me gusta tu cabello"
El normal desorden ingobernable había sido empujado de su frente, sus dedos lo habían peinado arias veces.
"Gracias" Él se rió con voz entrecortada.
Habíamos sido muy bien recibidos en la puerta por mi madre, iniciando con nosotros y ofreciéndonos comida antes de irse a trabajar.
"Me voy a empezar a prepararme" Le informé.
Harry asintió con la cabeza mientras yo empezaba a subir las escaleras, sin saber si estaba siendo invitado a seguirme. Pero él no tenía la oportunidad. La curiosidad provocó que mi madre dijera en voz baja el nombre de Harry en un intento que no tuvo éxito de captar su atención. Él se quedó en el fondo con ella mientras yo secretamente me senté en el escalón superior.
"Tu probablemente lo has notado, es difícil no hacerlo, pero Bo llevó un bueno golpe en la cara" Yo contuve la respiración mientras esperaba a que continuara la conversación en voz baja. No había esperado que planteara el asunto con Harry "Ella me dijo que se cayó en una puerta, pero no estoy segura de que sea así. No dudo que tú mires detrás de ella, Harry, Estoy preocupada. Tú la ves más a ella de lo que yo lo hago en este momento, yo solo quería preguntar si ¿podías mantener un ojo en ella?"
"Por supuesto que lo haré, usted no tiene de que preocuparse, Bo esta a salvo conmigo" Harry respondió.
"Gracias".
Me levante de mi posición, diciendo en voz baja desde las escaleras.
"Harry ¿Puedes venir y ayudarme a escoger un vestido?"
"¿Te gusta este?"
Su atención se lanzó de nuevo a mí, dejando su teléfono hacía abajo al lado de él en el edredón. Yo le había obligado a soportar unos cuantos cambios de vestuario, estableciéndose en las elecciones recientes.
"Ese es bonito" Harry asintió con la cabeza en el material verde.
"Has dicho eso mismo a los cuatro anteriores" Resoplé yo.
"Es por que te ves preciosa en todos ellos"
Su respuesta me hizo cuestionarme si su madre su hermana lo había entrenado para situaciones de peligro como esta, en unas simples palabras podía significar una cuestión de vida o muerte para un hombre, o tal vez solo tener que dormir en el sofá. Mi expresión poco convencida forzó a Harry a sentarse delante, evaluando las opciones de nuevo.
"El de color púrpura"
Señaló el vestido colgando en el exterior del armario. Los chicos eran ajenos. Quería que eligiera uno, pero no ese. A juzgar por la mirada desconcertada de su cara pude ver que iba a necesitar algo de ayuda. Levanté una percha un poco mas arriba dándole una pequeña sonrisa mientras lo movía ligeramente, el material se agitó con el movimiento, una confusa seña de las cejas de Harry.
"Um, el azul marino"
Gracias a Dios.
"¡Si! Este es el que a mi también me gusta"
Él me sonrió, orgulloso de su decisión guiada.
"Buena elección Styles"
Harry se había ido al baño mientras terminaba de maquillarme, suspirando pesadamente y peinándome una última vez. El cepillo fue colocado en su lugar mientras la voz familiar de mi madre me llamo.
"¡Bo!"
Mis pies descalzos cruzaron la alfombra a la puerta de mi dormitorio, tirando al abrirla para descubrir preocupación es sus ojos desesperados.
"Mama ¿Que pasa?"
"¿Donde esta Harry? Ella miró a mi alrededor.
"Está en el baño ¿Que esta pasando?" Dije "Mamá" Hable agarrándole la mano.
"Pensé que estaba afuera"
Su declaración me dejó confundida.
"No, esta oscuro afuera y nos hemos estado preparando para irnos a una exposición de arte"
"Eso es lo que pensé" Ella confirmó en voz baja para sí misma "Bo, creo que hay alguien afuera, yo estaba en la cocina... hay un hombre en el jardín de atrás"
Los pensamientos de Scott se infiltraron en mi mente inestable, lo furioso que parecía, la tarea que todavía no había terminado. ¿Y si él había descubierto donde vivía? Papá habría sabido que hacer, él siempre se encargaba de cosas como esta. Mi madre y yo eramos inútiles. Ella ignoraba las situaciones peligrosas por las que había pasado su única hija. No quería que se preocupara, pero si Scott estaba aquí afectaría a las dos.
Pensamientos del bate de béisbol que yacía en el fondo de mi armario me distrajeron de la presencia de Harry, quien salía del baño. Estaba demasiado envuelta en la situación actual.
"¿Está todo bien?"
Su voz nos sorprendió a las dos, arrastrando mi atención hacía el.
"Hay alguien afuera en el jardín" Dije de prisa.
El mensaje interno que estaba comunicando se escucho fuerte y claro, y yo sabía que su primer pensamiento era el mismo que el mio, Scott. Sus ojos verdes se oscurecieron, moviéndose entre las dos mujeres que estaban paradas frente a él.
"Voy echar un vistazo"
No tuve tiempo de reaccionar mientras el rose de Harry me pasaba, lo que hizo que bajara rápido por las escaleras y hacerme correr para poder llegar a donde estaba él. Extendí la mano, agarrando su chaqueta.
"Harry" supliqué.
Se volteó, nuestras alturas similares por una vez, cuando me detuve en el último escalón. El sabía que yo no quería dejarlo salir por la puerta trasera para ser consumido por el negro paisaje del jardín iluminado.
"Quédate con tu madre"
Mi ansiedad era clara, desesperada para que él no se fuer. Pero la determinación de su rostro se suavizó mientras levantaba su mano, espantando mechones de pelo oscureciendo mi visión y metiéndolas detrás de mi oreja. Absorbí su suspiro de luz, mientras el rompía la barrera invisible persistente entre nosotros.
"Te ves muy guapa con ese vestido"
Su voz era tranquila y relajante, un intento de distraerme.
"Quiero que te quedes adentro con tu madre"
Me tragué mi aprensión mientras la figura de mi madre se podía ver en la parte superior de las escaleras. La pequeña sonrisa tranquilizadora de Harry había llegado a mi madre cuando miró más allá de mi.
"Ten cuidado" Mi voz se quebró.
"Lo haré"
Nos sentamos y esperamos con impaciencia en la parte inferior de las escaleras, se sentía como un vacío que había sido dejado entre las miradas preocupadas hacía afuera de la ventana de la cocina en el pasillo. El haz de luz emitida desde la antorcha que llevaba Harry escudriño el jardín en busca del intruso. La sensación pegajosa de la mano de mi madre encerrada alrededor de la mía mientras regresaba mi gesto reconfortante de antes. Cuando un golpe se escuchó ambas nos disparamos desde nuestra posición aliviadas al ver a Harry cerrando la puerta de atrás una vez más.
"No hay nadie allí" confirmó.
"Gracias por buscar Harry"
El asintió con la cabeza a mi madre, dándole una sonrisa con hoyuelos. Me apresuré a cerrar la distancia entre nosotros, envolviendo mis brazos alrededor de su cintura y lo apreté. No fue una reacción inmediata, de parte de Harry, colocar su brazo alrededor de mi, justo era decir que no esperaba mi gesto repentino.
"Bo, esta bién"
Mi brazo fue devuelto mientras aspiraba su olor fuerte, enterrando mi cara en su pecho. La extensión de su mano derecha se frotaba contra mi espalda mientras se inclinaba para besar la parte superior de mi cabeza. Mis mejillas estaban hormigueando de rosa mientras me echaba hacía atrás, consciente de que mi madre nos estaba observando.
"¿Pero no son ustedes los mas lindos?... Oh, voy a llegar tarde al trabajo"
Yo no podía dejar de reír cuando ella sin querer levanto su estado de ánimo. Sus manos frenéticas agarraron su maleta para un turno en el hospital antes de girar para hacernos frente.
"Me alegra saber que todo esta bien, diviértanse en la exposición de arte" Ella se apresuró escaneando con los ojos la cocina por algo olvidado "y um, lo que hablamos" Su preocupación se dirigió hacía Harry.
"Ya lo tengo cubierto" Le aseguró.
"Ah y pueden quedarse juntos esta noche, eres más que bienvenido a dormir aquí Harry. Bien, me voy"
Nunca la había visto pasar tan rápido, prácticamente corriendo a la puerta principal para ingresar a su turno de noche a tiempo.
"Tu mamá es graciosa" Harry se rió entre dientes.
Su tono se dejó caer segundos mas tarde, agarrando mis brazos y conectando nuestra visión de color océano.
"Tu no tienes de que preocuparte más, voy a cuidar de las dos, voy a resolver esto, Bo"
Su declaración fue firme, algo acerca de la forma en que lo expresó con seguridad me hizo creer que quería decir cada palabra. Se calentó mi corazón al saber que estaba dispuesto a hacerse cargo tanto de mi mamá como de mí.
Nosotras nos habíamos quedado sin mi padre durante tanto tiempo que se sentía bien tener a alguien para cuidar de nosotras.
"Lo prometiste" Le recordé nuestra conversación de afuera, el acuerdo de que iba a acabar con sus expresivas actividades violentas.
"No lo he olvidado" Harry tranquilamente habló "Pero ahora nos tenemos que ir" Me informó mientras miraba su reloj.
Nos detuvimos junto a la acera del estudio de arte, la gente se arremolinaba alrededor del exterior, absorbiendo el humo de los individuos que sostenían cigarrillos mientras conversaban. El encendido se apagó, los dos, Harry y yo, nos liberamos de los cinturones de seguridad. Observé como él de bajó de su lado, mis dedos probando la manija de la puerta del pasajero, para mi sorpresa, se abrió. Me quede un poco confundida cuando Harry me ayudó a bajar. El no reconoció el hecho de que el bloqueaba la seguridad normalmente y en su lugar la había quitado mientras hacía clic en el botón de sus llaves, y las metió en el bolsillo de sus jeans.
"¿Estas lista?" preguntó él.
Asentí con la cabeza, tomando su brazo mientras nos condujo por el pequeño grupo de personas fuera de la sede y fuera de las puertas de cristal del edificio. Había un gran número de caras que reconocí, yo estaba agradecida de tener a Harry introduciéndonos de nuevo, sus nombres previamente resbalaban de mi memoria. Me divirtió descubrir a Harry que apropósito rodeaba a la gente que pasaba y que yo sabía que el conocía, en sus palabras "arrogantes tipos del arte". Sin embargo, la descripción no se parecía a Sean, que nos recibió bastante emocionado.
"¿Te gusta?"
"¿Que?" sonreí.
"Mira hacía abajo"
Seguimos sus instrucciones, sumergiendo la cabeza en los colores salpicados por el suelo. Nuestro lienzo había sido puesto bajo un cristal enorme, permitiendo a los invitados rastrear los patrones bajo sus pies.
"Wow"
"Sí, esa normalmente es la reacción que obtengo" sonrió "Estoy muy contento con la forma en que resultó, gracias a ambos por hacerlo para mí"
"No hay problema" Harry le dio una palmada en la espalda.
Mientras la gente se movía, más del paisaje bajo nuestros pies fue revelado, las huellas de la creación de senderos, algunos ligeramente más borrosos que otros. La comparación entre nuestras impresiones eran obvio, colores y tamaños diferentes. Miré más cerca al descubrir las imágenes que había capturado al azar la decoración del arte. No me había imaginado que se vería tan bien poniéndolos juntos, los toques finales de Sean crearon algo absolutamente increíble.
Fue cuando Harry se movió hacia un lado que me hizo dar cuenta de lo que había estado mirando con confusión en su rostro. De repente me sentí demasiado caliente, mis mejillas con un toque de color rosa. No había duda de la forma de Harry tirado, la pintura distorsionando algo su imagen en el blanco. Solo rogué que nadie notara las marcas moradas de mis rodillas que quedaban a cada lado de su pierna. Las impresiones confirmaban la evidencia de qué actividades habían jugado en el estudio desierto.
Harry sutilmente se aclaró la garganta, tratando de no parecer tan culpable como yo.
"Yo um, hay algunas personas con que no quiero hablar "
"Ok"
Vi mientras el se alejaba, la altura de Harry haciéndole incapaz de mezclarse con los grupos de individuos.
"Bo, no teníamos espacio para estos" Sean sonrió, dándome unas fotos "Pensé que te gustarían"
Con gratitud tomé las fotos.
"Gracias"
"¡Sean!"
Su cabeza se lanzó en la dirección de donde su nombre fue llamado.
"Oh, lo siento Bo. Nos vemos más tarde"
Cuando me dejó por mi cuenta mira algunas imágenes, sonriendo por las caras divertidas que Harry había puesto y las orejas de conejito que le había puesto en secreto detrás de su cabeza. Una foto mostraba nuestros rostros cubiertos de pintura mientras sonreía a la cámara. Los ojos de Harry se cerraron, largas pestañas se dispersaron mientras presionaba sus labios están en mi mejilla izquierda. Sonreí recordando las rayas negras que había marcado su piel. Tenía pelo rizado en un lío difícil de controlar.
La siguiente imagen me dejó sin aliento. Por supuesto, Harry se veía hermoso, sus ojos brillantes y sus hoyuelos. Sus labios rosados se extendieron en una amplia sonrisa, la cabeza inclinada lejos de la cámara. Si yo estuviera buscando subjetivamente, no habría ninguna duda de que la chica de la foto estuviera mal por completo. No estaba preparada para el flash. La cámara había captado un momento que solo creía posible en esas viejas fotografías en blanco y negro, los de las parejas que se reunieron después de largos días de separación.
"Es precioso ¿verdad?" cuestionó la voz de una mujer.
Rápidamente coloqué las fotos en mi bolso, sin preparación para la compañía. Después me tranquilicé y giré para ver a una señora bastante grande que se detuvo a mi lado. Su pelo corto, ligeramente canoso, disparó hacía arriba su cabeza. El vestido que llevaba era casi hasta el suelo de largo, remolinos artísticos que creaban patrones en su ropa. Me distraje por el vaivén de sus pendientes ostentosos mientras esperaba mi respuesta.
"Oh, si, creo que es brillante"
"Sean tiene un talento único"
Asentí con la cabeza en acuerdo mientras continuábamos observando la obra de arte colgada en la pared. Sin embargo, la pausa en la conversación no duró mucho ya que había oído que la mujer chasqueaba disgustada. Curiosamente seguí la línea de visión, sorprendida al llegar a Harry. El estaba haciendo su camino a través de la galería a la pared del fondo.
"En cuanto a aquel, un chico como ese nunca va a ser bueno" Casi escupió "He oído que ha estado en una cantidad inimaginable de peleas. Sólo deberían encerrarlo, librarnos de todos los problemas"
La forma en que hablaba me causo una molestia que construía dentro de mí. Ella no sabía nada.
"No está bien de usted juzgar cuando no lo conoces" respondí algo cortante.
La curva de sus cejas se levantaron con mi desacuerdo, obviamente esperando que asintiera con la cabeza junto a su opinión.
"Bueno, ciertamente no es alguien con quien me gustaría que una hija mía saliera" Ella habló con orgullo.
Había tenido suficiente de la conversación y su estúpido sentido de la moda.
"Bien, por que él es mi novio"
Sus labios rojos se separaron por mi declaración, sus pendientes todavía balanceándose torpemente. Me dirigí lejos, girando momentos mas tarde después de aclarar mis pensamientos.
"Ah, y es bueno cogiendo"
"¿Como te atreves?" Ella levantó su voz.
"Vete a la mierda"
Con mucho gusto me aleje, buscando a Harry entre la multitud, a quien había perdido de vista. Reconocí su pelo rizado al instante, su postura recta mientras en voz baja examinaba la pintura. La chaqueta que llevaba estirada a través de la amplia extensión de sus hombros. Todo lo que quería hacer era jugar con los pequeños rulos de su cabello de la nuca, cercano a su cuello.
Llegué a estar al lado de él haciendo que nuestros brazos rozaran ligeramente.
"¿Donde estabas?" preguntó Harry.
"Estaba defendiendo tu honor"
"¿En serio?"
"Si"
"Oh, bien, gracias" Él respondió con humor.
La charla de la gente era un gran contraste con nuestro silencio mientras los dos mirábamos la lona de la pared. Salpicaduras de tonos oscuros cubrían la pintura, creando algo que llamaría un lío y no arte. Por otra parte, no tenía un hueso artístico en mi cuerpo.
"No tengo ni idea de lo que estamos viendo" Admití en voz alta.
"Yo tampoco" Harry se rió entre dientes "Creo que se supone que debe representar tu alma o algo así. No tengo ni idea de lo tratan la mitad de las cosas de aquí"
"Eso hace que seamos dos"
Me imaginé que era un momento tan bueno como cualquier otro, ahora de que podíamos hablar.
"Me dejaste salir de tu auto sola" Bromeé, empujando ligeramente mi codo en su brazo.
"Estoy tratando de cambiar" Harry hizo una pausa, mirándome a mí.
Sus ojos tenían una sensación de vulnerabilidad, pasando de forma rápida a la siguiente pintura.
"Me di cuenta"
"No te quiero ahogar, me refiero... No quiero que te asustes" Él hizo una mueca "he estado pensando en cosas entre tu y yo el último par de días. Lo que tenemos, no quiero que termine"
"yo tampoco" admití en voz baja "Pero no cambies demasiado, Me gusta bastante esa cosa de chico malo que has estado usando" Yo tímidamente bromeé.
Su risa dibujo una sonrisa en mi cara, lo cual fue recíproco, era uno de mis sonidos favoritos.
"Te amo" Harry habló en voz baja, en broma golpeando mi cadera.
El rubor en sus mejillas era una especie de cosa rara. pero antes de que pudiera reiterar mis sentimientos el tono estridente de la mujer de antes me hizo desviar mi atención.
"Es ella" Me señalo con el dedo, notificando a la seguridad de mi presencia.
Agarré la mano de Harry, empujando mi camino entre la multitud para encontrar un lugar protegido en un banco. Él se dejó caer cerca de mi derecha, nuestros muslos se rozaban mientras me ajustaba el material de mi vestido.
"¿Por que nos escondemos?" Se rió Harry.
Le agarré el hombro y me incliné a su oído para dejar en claro que las palabras que estaban destinadas solo a él.
"Yo también te amo" Susurré.
Mi sonrisa incontrolable presionó a la suya en un beso, mis dedos se perdieron en su pelo mientras sus extremidades se clavaron en mi cintura. Las numerosas personas paseando tranquilamente hicieron caso omiso a nuestra sesión de besuqueo caliente, todos excepto por una persona.
"¡Ella es la que fue grosera conmigo!"
Harry se alejó, la diversión brillando en sus ojos mientras me miraba y luego a la mujer regordeta.
"¿Que le dijiste? ¿Paso cuando estabas defendiendo mi honor?" Cuestionó el.
Arrugué la nariz, riendo mientras asentía.
"¡Me gustaría lanzarlos a ambos afuera!" Continuó la mujer molestando al guardia de seguridad que parecía aburrido.
La ignoré mientras ponía mi mano sobre el muslo de Harry, apretando suavemente. Sabía que él también podía sentir las chispas, los incombustibles actuales que se ejecutaban a través de nuestros cuerpos.
"Llévame de vuelta a tu departamento" Dije sin aliento.
"Con mucho gusto"
La señora tropezó, agarrándose del brazo del hombre robusto para recuperar el equilibrio cuando Harry se levantó bruscamente. Mi mano fue tomada posesivamente, guiándome con él. Ella se veía temerosa cuando su altura se cernía sobre mí, el marco de Harry superior al de ella.
"Disculpe" Pidió él.
La mujer dio un paso vacilante hacía la derecha, abriendo un camino para que Harry procediera.
"Nos vemos más tarde Ian" Harry casualmente saludo.
"Muy bien, Hazza" Respondió el guardia de seguridad.
¿Acoso conocía a todo el mundo? reflexioné sobre el pensamiento mientras me apresuré en decir adiós a Sean que estaba rodeado de un grupo de personas de arte. Pronto estuvimos en el alivio del aire de la noche, mi cuerpo girando hacía Harry mientras se volteaba para verme.
"No puedo esperar a sacarte ese vestido" gruñó.
Lo miré en estado de shock cuando me estaba levantando en el calor familiar de su duro pecho, Harry comenzó a caminar conmigo en sus brazos hacía el coche.

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